Antonio Albella (Alcalá de Henares, 1968), reciclado en actor teatral triunfa con "Diez Negritos" en el teatro Muñoz Seca de Madrid mientras recuerda sin nostalgia pero con mucho orgullo su paso entre 1993 y 1997 por Locomía, el estrambótico grupo de música electrónica que incendió los escenarios con sus espeluznantes atuendos y gigantescos abanicos en la década de los 90. "Creo que nuestra música ha envejecido muy bien", dictamina el antes chico de melena rubia al viento, que se autodefine como el "perfecto Leonard Cohen español" y asegura que a pesar de cantar a los excesos de la noche y el sexo, ellos eran" auténticos monjes cartujanos".