Olga Cerpa es una estrella consagrada en Canarias y, fuera de las islas, es una cantante en alza, que ha estado nominada a los Grammy Latinos y ya se ha hecho un hueco en la canción popular en castellano. Radicada en Madrid desde hace 15 años, casada y madre de un hijo de 13, la intérprete de Niña Candela confiesa un sentimiento de pertenencia arraigado: “Salgo con un subidón de canariedad de un espectáculo, y a la mañana siguiente viajo a Madrid pensando, ¿y ahora a quién le cuento yo lo importante que me siento de ser canaria?”.